COMO FUNCIONAN LAS COSAS
POR ALVAR MACIEL
Esta es la propuesta: reflexionar e indagar juntos como funcionan las cosas, para que después, cada uno decida. Vamos a comenzar con algo que está todo a nuestro alrededor y en nuestra vida cotidiana.
Saber cómo funcionan las cosas fortalece nuestra capacidad de decidir. Vivimos en un mundo donde a menudo nuestras elecciones están influenciadas por impulsos y emociones, lo que nos aleja de decisiones meditadas. Por ejemplo, a la hora de alimentarnos, consideramos factores como precios, simpatía con un comercio o beneficios para la salud, pero no aplicamos el mismo razonamiento cuando elegimos dispositivos o aplicaciones. Sin embargo, estas herramientas también impactan directamente en nuestro cuerpo y mente. Propongo reflexionar e indagar juntos cómo funcionan las cosas. Comencemos con algo que está omnipresente: Google. Esta empresa pertenece a un conglomerado llamado Alphabet, cuyo 90% de los ingresos provienen de Google. Las ganancias combinadas de Alphabet son comparables al PIB de algunos países, pero con una plantilla de solo cien mil personas.
Google no solo es el buscador, es también el navegador, es el mail que uso para conectarme a otras cosas, el sistema operativo de mi celular, de mi tablet, youtube, los videos que veo, las vidas que quiero ser, el depósito de mis fotos y videos personales, los archivos y documentos compartidos. Todos los contactos de mi teléfono. Los lugares que recorro, las personas que visito, el tiempo que paso en cada lugar. Las cosas que estudia mi hijo, cómo estudia y cómo le va. La edad que tiene él, qué nos gusta, que no, los programas que ve. Qué compramos, qué queremos comprar, cuanta plata gastamos, cuánto gano. Cual es mi auto, el político o política que me gusta, el partido que me disgusta. Cuál es mi equipo de fútbol, qué hice hace 20 años, cuándo me emborraché, qué pensaba hace 15 y qué voy a pensar mañana si. Mucho no.
A pesar de su lema “Don’t be evil”, la lógica de su negocio está orientada a las ganancias, principalmente a través de la publicidad. Google comprendió que internet es un medio de comunicación sostenido por publicidad, y su éxito reside en la capacidad de segmentar anuncios de forma precisa, haciendo uso de los datos que voluntariamente entregamos. Esta forma de recolectar datos, procesarlos y ofrecer publicidad segmentada por perfiles transformó nuestra manera de habitar el mundo. Y conocer nos permite, al menos, tomar decisiones informadas.