TODO EMPIEZA Y TODO ACABA EN TÍ
POR COMECHINGONES MULTIMEDIOS
La temporada es ¿un estado de ánimo? ¿Una respuesta económica? ¿Un parafraseo de que todo empieza y termina ahí? Con la llegada de los días largos y soleados, las sierras vibran con una energía que invita a la aventura, a la contemplación y, sobre todo, a la conexión entre quienes vivimos aquí y quienes llegan buscando una pausa del ritmo vertiginoso de las ciudades.
En esta época, el valle despliega su máxima expresión: los ríos y arroyos recuperan su protagonismo, las ferias artesanales se llenan de colores, sabores y relatos de manos que crean y comparten; los paisajes se convierten en escenarios para caminatas, cabalgatas y momentos de silencio que nos recuerdan la belleza de lo simple. Cada verano es una oportunidad para mostrar lo mejor de nosotros mismos: nuestra hospitalidad, nuestra identidad y nuestro compromiso con un turismo sostenible que respete el entorno y fortalezca las comunidades. Es también un momento clave para la economía regional. Los emprendimientos locales, desde las posadas hasta los pequeños productores, encuentran en esta temporada el sustento que impulsa el trabajo durante el resto del año. Por eso, es fundamental que como comunidad trabajemos unidos para garantizar una experiencia inolvidable para quienes nos visitan, sin perder de vista la necesidad de cuidar nuestros recursos naturales y preservar el alma del valle.
El verano en trasla es una invitación a reconectar con lo esencial. Es la ocasión para recordar que el verdadero lujo está en la calma de un atardecer, en la frescura de un chapuzón en el río, en la conversación con un desconocido. Que esta temporada sea un puente para fortalecer los lazos entre quienes somos parte de esta tierra y quienes la eligen como su refugio. Porque al final del día seguiremos buscando explicación a lo inexplicable, en un mundo que puede detenerse de un momento a otro y dejarnos con ese sabor delegado, de legado.
Y no, ni todo empieza ni todo acaba en tí.